¿Qué son las fontanelas de su bebé?

En la cabeza de tu bebé, justo encima de la frente, hay una pequeña área hundida que late. es la fontanela mayor.


¿Qué son?

- Las fontanelas son las separaciones entre los huesos del cráneo del bebé que están unidos por tejido cartilaginoso, haciendo su cráneo muy elástico y moldeable.

- La cabeza del bebé no está sellada al nacer, ni en los primeros meses de vida, para hacer posible el paso a través del canal de parto (se comprime superponiéndose los huesos).


- Las fontanelas ayudan también con el crecimiento de la cabeza del bebé, con su cerebro, el bulbo raquídeo y los órganos del sistema nervioso central, dándoles espacio suficiente para que puedan desarrollarse.


- Adicionalmente tienen otra función: garantizar un rápido re-equilibrio de la presión sanguínea en la cabeza.


¿Cuántas fontanelas tiene el bebé?


La fontanela mayor o anterior, es la más grande y se tarda más en cerrar, está ubicada sobre la frente, en la parte más alta de la cabeza.


La segunda o fontanela posterior, más pequeña, se cierra entre el primer y segundo mes, está sobre la nuca. Las otras cuatro, pequeñitas y apenas perceptibles, van por parejas colocadas a los laterales del cráneo y detrás de las orejas. La mayor y la segunda suben y bajan al ritmo de los latidos de su corazón.


¿En qué tiempo se cierran las fontanelas?


Las fontanelas comienzan a cerrarse a partir de la sexta semana de vida, se osifican progresivamente hasta transformarse en áreas cerradas y sólidas. El sellado de la fontanela mayor suele ocurrir entre los 9 y los 18 meses o hasta los 24 meses. En ese periodo se unen y permanecen fusionados durante toda la vida adulta. Usualmente es la fontanela mayor la que sirve de guía para valorar la osificación y el sellado completo del cráneo.


La fontanela posterior se cierra antes, a los 3 o 4 meses de edad. Las fontanelas pequeñas y laterales están completamente cerradas a finales del primer año.


Observa las fontanelas de tu bebé:


La apariencia que tengan las fontanelas da indicios sobre posibles problemas de salud.


  1. Fontanelas abultadas: Si se ve como salida cuando llora, vomita o cuando está acostado pero cuando lo pones en posición erguida vuelve a verse levemente hundida, no hay de qué preocuparse. Si esto no ocurre, llévalo al médico pues puede indicar aumento de presión intracraneal y requerir medidas para liberar esta presión; aumento de líquido en el cerebro (hidrocefalia) o a algún tipo de inflamación del cerebro colateral o infecciones (encefalitis, meningitis).

  2. Fontanelas deprimidas: En caso de que esté más hundida de lo habitual, puede indicar deshidratación o desnutrición. También es necesario que acudas urgentemente al médico.

Tú puedes apoyar la correcta evolución de las fontanelas. Para asegurarte de que tu pequeño tenga la fontanela anterior cerrada cuando cumpla 18 meses, hay hábitos sanos que puedes practicar:


Dale una dieta rica en calcio: Este es fundamental para el desarrollo de los huesos. Hasta los 5 años tu hijo necesita tomar medio litro de leche diario y consumir lácteos habitualmente.


Llévalo a jugar y a pasear al aire libre: El ejercicio físico propicia el desarrollo óseo y la luz solar contribuye a generar y a sintetizar la vitamina D, que fija el calcio a los huesos.


Protégelo sin exagerar: Siempre hay que ser cuidadoso con la cabeza del bebé, sin embargo las fontanelas no son un riesgo elevado de lesiones para el niño. Aunque parecen muy vulnerables, la piel de la cabeza que es muy resistente y la membrana cerebral ofrecen adecuada protección hasta que se cierren con tejido conjuntivo y cartilaginoso. Las placas óseas de las sienes se solidifican completamente con tejido óseo pasados unos 20 años.

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