Protegiendo a tu bebé mientras duerme

Conseguir que el sueño de tu bebé sea plácido y seguro es una prioridad para el bienestar de todos. Lo mejor es organizarse y tomar todas las precauciones necesarias para proteger a tu bebé mientras duerme y que tú puedas descansar plenamente cada vez que él lo haga.


Riesgos durante el sueño


Hay que protegerlos de peligros como el síndrome de muerte infantil súbita (SMIS) y la asfixia. 


• El (SMIS) o muerte en la cuna, se define como "la muerte repentina e inesperada de un lactante aparentemente sano". Se presenta en bebés entre 1 mes y 1 año de edad, siendo más frecuente entre 1 y 4 meses. Hasta el momento, a pesar de las investigaciones, se desconocen sus causas. 


•  La asfixia (no poder respirar) y otros accidentes que puedan comprometer la vida de tu hijo, son otros riesgos que pueden aparecer mientras un bebé duerme.


Prevención


Posición para dormir

• Acuéstalo boca arriba tanto si va a tomar una siesta como si se trata de dormir de noche. Hazlo hasta que tenga 1 año de edad. No es seguro que duerma de costado o boca abajo. 


• Sólo unos pocos bebés que tienen problemas de salud deben dormir boca abajo. Consulta con el pediatra si tienes dudas.  


• En la cuna colócalo boca arriba y de tal manera que sus pies toquen los “pies” de la cuna, para evitar que se desplace y quede cubierto por la ropa de cama.


Una cuna segura

• Acuéstelo a dormir en una superficie plana y firme, cubierto con una sábana ajustada. El moisés, cuna o corral debe ser seguro. Nunca lo pongas a dormir en sofás, almohadas u otras superficies blandas que puedan interferir en la respiración.


• La cuna no debe tener rieles laterales plegables, tampoco cabecera o pies con barrotes con una abertura mayor de 7,3 centímetros porque la cabecita del bebé podría quedar atrapada allí.


• El colchón debe ser plano y firme. Debe encajar ajustadamente en la cuna para no dejar espacios. 


• No uses cobijas mullidas o de plumas debajo del bebé. Tampoco dejes  juguetes rellenos o almohadas blandas en su cuna para evitar que pueda ahogarse con ellos. 


• No pongas en la cuna almohadillas protectoras, ropa de cama suelta, juguetes ni otros objetos blandos que puedan atraparlo, estrangularlo o asfixiarlo. 


La ropa de cama

• Las sábanas deben ser ajustables para que no se aflojen y se enrollen. 


• No le pongas al colchón cobertores de piel de oveja u otros materiales mullidos. 


• Para que tu bebé respire con total libertad, verifica que su cara permanezca despejada de almohadas, cobijas y demás ropa de cama.


La ropa de dormir

• Asegúrate de que la ropa de dormir sea segura: retira cordones o tiras. Los pijamas enterizas gruesas y con piecitos, lo conservarán abrigado.


• Los sacos de dormir sin mangas (abrigos que se ponen encima de la ropa de dormir para reemplazar las cobijas sueltas) son muy útiles porque aunque se mueva, no se destapará.


El entorno

Ponlo a dormir en su propia cuna, junto a tu cama para estar cerca durante la noche. Así lo oirás cuando se despierte.


• En el cuarto ubica la cuna lejos de objetos peligrosos para el bebé, como cordones de persianas, lámparas a las que pueda llegar, cables, enchufes y cosas de ese estilo. 


Controla que tu bebé no tenga frío, pero tampoco demasiado calor. La temperatura perfecta en el cuarto es la que resulte agradable para ti. 


• Si le das pecho, espera que tenga 1 mes antes de ponerle chupo de entretención para que se adapte a la lactancia. Si no se acostumbra al chupo no lo fuerces.

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